Peluqueros, albañiles, electricistas, fontaneros y enfermeros resisten actualmente mejor a la IA generativa que la mayoría de los puestos de oficina, según un análisis del KOF, el centro de investigación económica de la ETH de Zúrich.
La conclusión es clara. Según Michael Siegenthaler, profesor del KOF, los trabajos menos expuestos a la IA son aquellos en los que predominan el trabajo manual en entornos físicos no estructurados y el contacto interpersonal directo, como peluqueros, albañiles, electricistas, fontaneros, enfermeros, agentes de seguridad y bomberos.
Para los responsables de selección, esta señal debería influir en las decisiones de formación interna: las funciones intermedias de procesamiento de información (introducción de datos, elaboración de informes y análisis estandarizado) siguen siendo el principal objetivo de la automatización, mientras que las competencias manuales y relacionales ganan valor relativo. Para quienes desean reconvertirse profesionalmente, la pregunta ya no es solo «¿desaparecerá mi trabajo?», sino «¿qué parte de mis tareas diarias está estructurada y es repetitiva y, por tanto, automatizable?». Un perfil administrativo que solo produce documentos estandarizados está más expuesto que otro idéntico que también gestiona relaciones complejas con clientes o situaciones físicas imprevistas.
En términos de desarrollo profesional, esto significa documentar y poner en valor explícitamente las tareas no estructuradas del puesto: gestionar imprevistos, coordinar personas y resolver problemas físicos o relacionales no estandarizados. Estos elementos, más que las tareas rutinarias, se están convirtiendo en el núcleo del argumento de empleabilidad.
Esta semana: enumera las tareas de tu puesto actual en dos columnas: «estructuradas y repetitivas» frente a «imprevisibles y relacionales». Si la primera columna domina claramente, identifica una formación breve que refuerce tus competencias en la segunda.
Idea para una publicación en LinkedIn: «He realizado el ejercicio con mi propio puesto: el 60 % de mis tareas son automatizables según los criterios del KOF. Estas son las tres competencias que estoy desarrollando para mantenerme en el lado favorable de esta línea».
