Para algunos jóvenes, encontrar su camino profesional al terminar la escolaridad obligatoria requiere ahora un año entero, y no una simple sesión de orientación. Esta es la constatación de la fundación ForPro en Ginebra, que acompaña a 135 jóvenes de entre 15 y 20 años en un campus específico para que puedan identificar por fin opciones concretas.
Este dispositivo refleja una realidad que los reclutadores y los profesionales de RR. HH. conocen bien: elegir una primera profesión se ha vuelto más incierto, en un mercado laboral en el que las competencias demandadas evolucionan rápidamente y las vías tradicionales ya no ofrecen suficiente seguridad. Para los profesionales de la orientación, la formación continua o la contratación de jóvenes talentos, esto significa que un acompañamiento puntual ya no basta: se necesitan itinerarios estructurados, con tiempo para probar, equivocarse y ajustar el proyecto antes de comprometerse con una vía formativa.
Para las empresas que contratan aprendices o jóvenes en prácticas, esta constatación también cuestiona sus propias prácticas de acogida: una incorporación clara y una mentoría real pesan ahora tanto como el puesto en sí para consolidar estas primeras experiencias profesionales.
Acción concreta esta semana
Si acompaña a jóvenes en su orientación o contrata perfiles júnior, dedique esta semana tiempo a formalizar un itinerario de incorporación de un mes, con revisiones periódicas, en lugar de limitarse a una simple entrevista de trabajo seguida de una incorporación sin acompañamiento.
Idea para una publicación en LinkedIn
"¿Y si la orientación profesional ya no fuera una elección, sino un recorrido?" Comparta el ejemplo ginebrino del acompañamiento durante un año completo y plantee después esta pregunta a su red: ¿cómo acoge su empresa a sus primeros talentos durante las primeras semanas?
