El optimismo ante la IA aumenta, pero sigue siendo muy desigual según la posición jerárquica y el país.
Cinco años después del primer barómetro, realizado en 2018, se llevó a cabo una nueva edición entre 12.900 empleados, managers y directivos de más de 18 países, entre ellos Francia. Los empleados se muestran más optimistas que hace cinco años: uno de cada dos se declara optimista sobre el impacto de la IA en el empleo, 17 puntos más que en 2018. Los franceses están más preocupados que la media (41 % frente al 30 % mundial). Los directivos, que utilizan con mayor frecuencia la IA generativa, son los más optimistas: el 62 % se declara optimista, frente a solo el 42 % de los empleados.
Esta brecha de optimismo refleja directamente la brecha de uso: cuanto más se utilizan de forma práctica las herramientas de IA generativa, más disminuye la percepción del riesgo.
